1.- Remueve la raíz o el centro hasta que ya hayas picado el resto de la cebolla.


Fuente: huffingtonpost.es


2.- Pica la cebolla cerca de una llama de fuego, podría ser la estufa o una candela.


Fuente: huffingtonpost.es


3.- Moja el cuchillo en vinagre o limón.



4.- Congela la cebolla antes de picar.



5.- Pica la cebolla bajo agua.



Fuente: thedailymeal.com