El lugar que ahora da espacio a esta reconocida cadena, tiene una trayectoria marcada en la historia de Guatemala. Allí se fundió la primera moneda del quetzal y José Milla escribió algunas de sus obras más reconocidas.
 

 
La restauración arquitectónica se realizó durante 2 años.  El resultado final, permitió habilitar el espacio cumpliendo todas las necesidades que San Martín debe tener para brindar un servicio de calidad a sus comensales y manteniendo la esencia que caracteriza a esta casa del siglo XVII.


 
La San Martín del Centro Histórico, cuenta con un área especial para niños. Además, es la primera de sus sedes en habilitar una barra de café to go, para dar un acceso más agilizado a todos los amantes del buen café.