Fotografía: Top Inspired

Aunque la dieta paleolítica existe desde los años setenta, cuando el gastroenterólogo Walter L. Voegtlin publicó un libro que la proponía como la forma de alimentación más natural para la especie humana como parte del reino animal carnívoro, hace algunos años volvió con más fuerza gracias al poder de difusión del internet (a través de recetas, artículos, libros y estudios que las recomiendan) y a que cada vez hay más conciencia sobre la salud y la importancia de la nutrición para una vida plena.
Aunque no todos los médicos apoyan esta postura, no son pocos los que la defienden y uno de los argumentos más fuertes a favor de esta dieta es que las poblaciones –a nivel mundial– que han mantenido una dieta similar a la del período paleolítico (libre de grasas trans y alimentos refinados) son las que menos padecen de enfermedades comunes en la actualidad como cáncer, diabetes, obesidad, Parkinson, Alzheimer, enfermedades del corazón, depresión, infertilidad y caries, entre otras.
 
Esta dieta promueve el consumo de proteínas, fibra, potasio, vitaminas, minerales, antioxidantes y ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados (como el Omega-3); al mismo tiempo que regula o evita el consumo de carbohidratos, sodio y grasas trans, entre otras modificaciones o atributos de los alimentos. Los resultados son una mejor digestión, niveles de acidez, azúcar y colesterol balanceados y un mejor funcionamiento de todos los órganos vitales, por mencionar sólo algunos.
 
Si te interesa conocer más sobre el tema, te dejamos algunas páginas que tienen más información y recetas de la dieta paleolítica. Y claro, siempre está Pinterest.
Haz click sobre cada imagen para ir al enlace.