De eso se trata esta tendencia japonesa –parte de la estética kawaii (de lo tierno)– que, a través de videos con el sonido ambiente de las pequeñísimas cocinas funcionales y sin voces, muestra el procedimiento desde los ingredientes crudos en tamaño real, hasta el diminuto platillo final sobre una mesa a escala.

 


Fotografías capturadas de los videos.


Las hay de plástico, de konapun –polvos especiales, no-comestibles, con diferentes reacciones que adquieren consistencia parecida a la comida que se quiere recrear–, y las que utilizan comida real, cocinada con aceite y pequeñas candelas.

 

 

No es muy claro el origen de esta tendencia. Aunque los fabricantes de los sets de cocina son jugueterías y algunos modelos son de hace 40 años, los videos popularizados por RRcherrypie (ahora Nameless) son mucho más recientes y las manos que se ven pertenecen a adultos con experiencia de cocina.

 

 

No es difícil imaginar por qué esto se ha vuelto tan adictivo e importante en el mundo virtual: son cocinas enteras que caben en una mesa de noche, preparan alimentos "reales", tan simples y cotidianos o tan gourmet y complicados como la creatividad y la habilidad de los dedos protagónicos del chef en pantalla. A eso se le suma el sonido de los minúsculos cuchillos rebanando papas, las pequeñas estufas asando trocitos de pollo en un palillo-pincho o friendo telas de wan tan y los platitos de cerámica siendo colocados sobre las diminutas mesas de madera.

 

 

Para entender de qué se trata todo esto, visita el canal de YouTube Miniature Space o el de Nameless... a que no podrás ver sólo uno.