Fotografías cortesía de Parma®

Las antiguas prácticas italianas se fusionaron con mejores prácticas del Nuevo Mundo, para crear un concepto único. Es en Guatemala y específicamente en la Finca San Jerónimo Miramar (Patulul), que Parma® se convierte en una realidad que poco tiempo después, impulsaría el empleo en la región y la industria de lácteos en el país, con un gran prestigio.
 
La evolución tecnológica ha transformado muchos de los procesos que forman parte de la industria alimenticia, simplificando el trabajo, utilizando más eficientemente los recursos, mejorando la calidad de los productos y haciéndolos más accesibles. Parma® también se ha modernizado, pero sin dejar a un lado el valor del recurso humano, porque sabe que en la experiencia de las personas se encuentra sabiduría que ninguna máquina puede sustituir. Por eso, el proceso del queso Parma® equilibra el trabajo artesanal con la tecnología de punta, cuidando detalles que le dan un sabor único y una calidad sin igual, al mismo tiempo que conserva todo el valor nutricional y frescura.
 
El proceso comienza desde tener un pasto de características especiales, que provea todos los nutrientes que necesitan las vacas, quienes a la vez, son consentidas diariamente por los granjeros para dar lo mejor de sí. La finca está en constante supervisión para asegurar que todo esté en orden. Dos veces al día, las vacas son ordeñadas cuidadosamente para obtener la leche, que es transportada a Parma® diariamente.



Aquí, la leche es pasteurizada con los estándares más altos de calidad para ser convertida a los lácteos de Parma® que conocemos. En el caso del queso, también tiene que cuajarse y pasar por un proceso manual y artesanal, en el que, únicamente los maestros queseros expertos logran convertir la leche en cada queso específico.
Algunos productos de las familias de quesos maduros, deben esperar en los cuartos de maduración por algún tiempo, para poder brindar una acentuación en el sabor óptima. Los demás quesos son transportados directamente a los supermercados del país y tiendas Parma®, donde puedes adquirirlos.
 
A Parma® le importa lo fresco y local, por lo que prioriza que sus procesos sigan esta filosofía.

Cada queso y producto de Parma® confirma la calidad guatemalteca, que tiene importancia a nivel mundial y que, al consumirse genera empleos y desarrollo para las regiones donde se produce y para la economía entera del país. De cuatro a 17 empleos directos pueden ser creados por cada 25 libras de queso nacional consumido.  Además, un producto local garantiza frescura y mayor calidad para nutrir a tu familia.



Otras curiosidades:
  • Para elaborar 1 libra de queso se necesitan entre 6 y 12 litros de leche, dependiendo el tipo de queso.
  • El queso cottage no sólo es delicioso  y bajo en grasa, también es rico en proteína, que favorece al desarrollo de músculos.
  • Alrededor del 60% del valor de cada lácteo local, regresa al campo de manera diaria, como compra de leche.
  • Aunque Parma® es conocida por ser una empresa de lácteos, también produce café, miel, frutas exóticas y guadua o bambú de construcción.