Natalie Roehrs tenía 19 años cuando abrió el primer B Waffles en un salón de belleza de Cayalá. La dueña del salón la conocía y se lo pidió para que sus clientes tuvieran un café y algo de comer a la mano. El negocio de Natalie duró lo mismo que el salón y continuó en otro salón, pero conforme creció y se dio a conocer, tuvo que buscar un local propio. En 2014, tras haber estudiado para Chef en la Universidad del Istmo de Guatemala y conocer su potencial en distintos puntos de venta dentro de salones, Natalie abrió B Waffles, como negocio independiente en el Centro Comercial La Noria, en zona 14.
Actualmente también se puede disfrutar de este concepto único en el Centro Comercial Metro Plaza, Carretera a El Salvador (Km. 13), y en Arkadia (zona 10).



"En mi casa toda la vida se ha desayunado crepas, panqueques o waffles. Uno de esos no puede faltar." dice Natalie, quien se inspiró en los waffles que conoció en viajes a Europa para la creación de sus productos y de su marca. Los waffles en Bélgica son redondos –característica que mantiene B Waffles– y tienen una gran cantidad de levadura, azúcar y mantequilla. Pero, en una cultura donde no caminamos tanto y tenemos un clima privilegiado, no se podía mantener la misma receta, "engordaría a todo el país" asegura la Chef entre risas.
No sólo se cuida la cantidad de calorías (500 es el número máximo por platillo), a través de un menú certificado por la nutricionista María José Bastarrechea, también los ingredientes que se utilizan son naturales, libres de colorantes y edulcorantes artificiales, además de ofrecer la opción de waffles sin gluten.



De cajeta quemada con nuces doradas y banano, con chocolate blanco y berries, con miel y mantequilla de cítricos, con manzana, helado, nueces y especies (¡la de la temporada!) o de nutella y berries... B Waffles es el paraíso oficial de los waffles. Incluso, los paninos –con pan artesanal y fresco de la panadería de al lado, Farina– van "waffleados", no porque tengan algún ingrediente dulce, sino porque el pan se tuesta en la wafflera. Además ofrecen huevos para el desayuno, ensaladas y un amplio surtido de bebidas calientes y frías, dentro de las que se encuentran los deliciosos smoothies con fruta 100% natural.

B Waffles nace bajo una filosofía: "no toda la comida rápida tiene que ser mala". Y este pensamiento se refleja en cada platillo e ingrediente utilizado para su elaboración.

Pero esta empresa va más allá de preocuparse por la salud de sus consumidores, también busca luchar contra el hambre y la extrema pobreza en el país. Es por eso que, con el consumo de cada platillo que aparezca con letra verde en el menú, se donan Q3.00 al Banco de Alimentos de Guatemala. Además, este año, Be Waffles emprendió un proyecto de ayuda social en beneficio de 32 familias de la aldea Chanchilupe en San Marcos, a través de la apicultura. La miel producida por esta aldea y comercializada, bajo el nombre de B Honey, forma parte de las Canastas Navideñas que B Waffles pone a tu disposición en sus distintos locales, junto con su marca de café (B Coffee), un vale por un waffle, producto de Chocolá y una linda taza roja.

Si quieres ganarte una de estas fabulosas canastas navideñas, participa en el sorteo compartiendo este artículo en tu muro y etiquetando a B Waffles y a NuChef. ¡Elegiremos mañana mismo al ganador! 

Y recuerda seguir a B Waffles en Facebook e Instagram para estar al tanto de todas sus novedades.